viernes, 10 de mayo de 2013

ASI LA VEO
01112007

¿Con las letras se puede llorar? Tengo el día enrarecido, Caracas es una inmensa tranca, una marcha de los estudiantes, el problema de la reforma constitucional me arrastran… la guardia nacional y la policía  en pleno tranca los accesos a las dos torres de El Silencio. Una locura colectiva, signada por presagios de los días por venir.  Cómo quisiera que nada de esto me tocara. Pero toca una y mil veces ante las preguntas de mi hija,  las llamadas de la gente del interior preguntando qué pasa y para colmo un apagón de más de tres horas en varias zonas de la ciudad.
Creo que el miedo que nos amarra –de algo que no se sabe qué es- está latente. Entonces tu correo, una suerte de anzuelo que me retrae los pensamientos me vuelve hacia tus palabras, y descanso… hoy no quise almorzar porque los sucesos ocurrieron debajo de donde trabajo, estoy en la Torre Norte del Centro Simón Bolívar; todo eso me angustia. Caímos en una gigantesca trampa creyendo que esto iría por buen camino. Pero no, mucha destrucción moral deja esta experiencia política. Venezuela necesitara años para salir adelante.
Tu poema ¿es tuyo, verdad? Me encanto y me consoló, veré como hago para que la tarde que se avecina tenga un sentido, pero todo duele. Hoy tengo un libro de Matisse recrearé mi espíritu con la mirada puesta sobre sus obras.
Mañana escribiré con más ilusión, para hacerte llegar unas letras más optimistas, quiero que estés bien…Cariños,
UNA NOCHE
 31102007

Quiero imaginarla. Quiero recrearla en esas cosas que me agradan. Pero hoy voy al béisbol, acá hay buena fanaticada, así como allá es el fútbol. Voy con el ser de siempre, que de forma recurrente, cuando menos se espera, llega. En su queda búsqueda de afecto, así de mes en mes… quizás de año en año. A él no le escribo, desde hace tiempo, el no es la persona que pueda entender mis letras.
¿Acaso la fuerza de la costumbre?, ¿la aridez? ¿Los falsos sueños? ¿Qué hace el límite de situaciones así? Son muchos años, muchos, hay momento que siento que no me acostumbre, pero cuando llega el verle sus ojos emocionados, su manera tan modesta de darme afecto, sus ausencias de las tantas preguntas que yo me hago y no comparte. Qué este ser con una suerte de mediano conocimiento de mis realidades, de su poca intuición o inquietud por abrir algún libro que me rodea, por querer conocerme un poco más se acerque pueda hacer una fiesta, la fiestas las hacen la querencias en solidaridades y afectos de años.
Pero no, Eduardo, él es algo tangible que llega cuando ya se agotan las ausencias, cuando los afectos se hacen demasiado quedo y, cuando mi cuerpo lanza el basta… entonces, es recomenzar las historias, completar algunas ante las intermitencias de su presencia.
Pero en fin, no hubo béisbol… el tráfico, la presencia de una prima muy querida, la noche larga, la falta de música y quizás un whisky hubiesen tenido otro efecto, pero sirvió el amanezco. Muchos cariños…. Te beso y en mi pensamiento tu manos recorrieron mi piel anoche….